Edras Valek
Científico herético · Creador de Teren Voss · Fuera de Los Seis Investidos
Si una verdad solo funciona cuando una divinidad presta su lenguaje, todavía no ha sido comprendida por completo.
EVUna vida dentro del conflicto de Eons Wrath: origen, carácter, decisiones, capacidades y filosofía en un solo recorrido biográfico.
Edras fue educado como gnóstico solar y alcanzó una competencia suficiente para trabajar en laboratorios de Aureth. Sin embargo, llegó a una conclusión que sus colegas consideraron absurda: mientras toda investigación dependiera de lenguajes entregados por Patrones, la humanidad nunca sabría qué parte de su conocimiento pertenecía al mundo y qué parte a la interpretación de un Eón. Abandonó la magia y comenzó a estudiar materia mediante observación, medición, repetición y herramientas incapaces de invocar la Lattice. Fundó así, prácticamente solo, la ciencia como disciplina separada.
Hombre de mediana edad, delgado, pálido y con ojeras marcadas. Vestía ropa funcional cubierta de manchas de reactivos, sin símbolos religiosos ni marcas de escuela. Tenía cabello oscuro, ojos verdes y manos con pequeñas cicatrices químicas. Los retratos que sobreviven lo muestran casi siempre inclinado sobre instrumentos.
Brillante, obstinado, poco diplomático y capaz de sacrificar comodidad durante años por una pregunta. No despreciaba a los magos; despreciaba que confundieran utilidad con comprensión. Con Teren fue simultáneamente padre, maestro y observador, una contradicción que nunca logró resolver del todo.
Después de décadas de experimentos, Edras consiguió construir un organismo humano viable desde materia no viva y guiar su desarrollo sin intervención mágica reconocida. Teren nació sin chispa de Sophia y, aun así, desarrolló conciencia, lenguaje, afectos y voluntad. El descubrimiento amenazaba doctrinas de todos los bandos. Edras ocultó el proyecto, educó a Teren y desapareció cuando este alcanzó la adultez. No se sabe si huyó, fue asesinado o decidió borrarse para impedir que alguna corona utilizara su método.
Es el gran ausente de la historia y la causa de la anomalía de Teren. Su legado plantea la pregunta más peligrosa del mundo: si un humano puede existir plenamente sin chispa, ¿qué parte de la persona pertenece realmente a Sophia? Además separa por primera vez ciencia y Gnosis.
No utiliza magia. Sus capacidades son conocimiento experimental de anatomía, química, física, materiales, cultivo celular y construcción de instrumentos. Sus métodos son más lentos que un hechizo, pero reproducibles sin patrón. La creación de Teren es su logro irrepetido hasta el presente y nadie ha conseguido reconstruir todo el procedimiento.
Si una verdad solo funciona cuando una divinidad presta su lenguaje, todavía no ha sido comprendida por completo. Edras buscaba conocimiento que pudiera sobrevivir incluso en un universo donde los Eones guardaran silencio.