Saturno
Creador del mundo material · Fuente de los Arcontes
Quien crea una realidad tiene derecho a gobernarla.


Creación material, Lattice, dominio y el proyecto de convertir la existencia en propiedad del creador.
Saturno es el artífice del mundo material y de la Lattice que lo estructura. Creó cuerpos humanos antes de que estos poseyeran chispa. El acto de Sophia introdujo en su creación una Luz que Saturno no controlaba y convirtió esa intervención en la mayor humillación de su existencia. Su propia Luz es más violenta que la de Sol o Lua, pero carece de estabilidad suficiente para ser utilizada de manera continua.
No existe una representación confiable. Los cultos lo muestran como una figura coronada con seis brazos incompletos, cada uno asociado a un Arconte. En apariciones registradas, observadores describen una masa oscura rodeada por fracturas luminosas, como si una forma demasiado poderosa intentara mantenerse dentro de un contorno insuficiente.
Orgulloso, creador y posesivo. Saturno ama su mundo como un autor puede amar una obra que considera propiedad. Es incapaz de aceptar que exista una autoridad metafísica superior. Su deseo de convertirse en el Uno nace tanto de ambición como de resentimiento.
Para sobrevivir a su propia potencia fragmentó grandes porciones de Luz en seis Arcontes: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Neptuno y Urano. Los cinco reinos arcontianos y el culto de Júpiter alimentan su influencia. En el presente busca una forma de absorber a Lua y Sol sin que la mezcla destruya su identidad.
Es el antagonista cosmológico principal. No necesita aparecer constantemente: su voluntad opera mediante Arcontes, Marcas, reinos y doctrinas.
Como creador posee una relación privilegiada con la Lattice y una Luz eónica de potencia superior pero inestable. Puede conceder porciones a sus Arcontes y actuar a través de ellos. Los límites exactos de su magia se fijarán en el documento de Escuelas para evitar que funcione como poder sin reglas.
Quien crea una realidad tiene derecho a gobernarla. Saturno considera al Uno una autoridad distante que nunca asumió el costo de construir materia. Su proyecto final es dejar de ser una emanación subordinada y convertirse en el principio del que todo lo demás dependa.