Nereth
Arconte de las Invocaciones · Fragmento estable de Saturno
Nada está verdaderamente lejos si puede llamarse por su nombre.


Invocación, vínculos, entidades, rutas y pactos.
Nereth nació de la porción del poder demiúrgico capaz de establecer llamadas, anclajes y pasos entre una presencia y otra. Sus primeros cultos aparecieron entre viajeros, navegantes y pueblos aislados que aprendieron a convocar ayuda desde lugares donde no debía existir ninguna. Neptuno terminó asociado a puertos y horizontes, pero su poder no es agua: es invocación.
Su cuerpo parece una abertura humana recortada sobre un fondo imposible. En su interior se distinguen a veces ojos, extremidades, paisajes o criaturas que no pertenecen al lugar donde aparece. Sus facciones solo existen cuando algo del otro lado se aproxima a la superficie.
Curioso, oportunista y obsesionado con nombres verdaderos, pactos y procedencias. Puede cumplir una promesa literalmente mientras cambia por completo aquello que decidió responder a la llamada.
Nymara es su principal dominio y Jorun su Investido. Nereth tolera que su rey comercie con enemigos porque considera la circulación una forma de conquista.
Patrón de las invocaciones y fundamento sobrenatural de las redes de llamada, transporte de entidades y apoyo ritual de Nymara.
Puede llamar entidades, criaturas o manifestaciones mediante vínculos y anclajes adecuados, además de conceder Marcas de invocación. Invocar no equivale a crear ni garantiza obediencia; identidad, distancia, precio y condiciones serán parte central de su futura escuela.
Nada está verdaderamente lejos si existe un vínculo capaz de llamarlo por su nombre.